Con todo el
pánico colectivo y el sufrimiento de las personas intoxicadas, más allá de
echarle la culpa a un patógeno específico, hay varias lecciones de este
episodio que debemos tener en cuenta.
Caminando a
hacer clases de yoga, paso al anochecer y me encuentro con un camión (casi
vacío ya) vendiendo directamente a una fila de hombres agua embotellada. Y es
que esa fue la solución ovallina comprar agua. Y como cotidianamente muy poca
gente toma agua y menos mineral sin gas, el stock de los supermercados ya se
había agotado temprano.
Ante este
escenario, les escribo algunas de las reflexiones que compartí luego en la
clase.
1. A nivel físico. El agua de la llave
hace mucho tiempo que no es conducida en cañerías de cobre, que era lo que antiguamente
la mantenía es ese estado de potable que quiere decir sin virus ni bacterias.
Las cañerías de pvc no hacen este efecto, solo el cobre y ya no se ocupa porque
lo preferimos exportar a China (es otro tema).
¿Se ha fijado que cuando vienen artistas al Festival de Viña o a otro
evento y muestran cómo los atienden, siempre hay botellas de agua embotellada?
Si usted conversa con algún turista extranjero averiguará que antes del entrar
al país y a cualquier otro, le recomiendan no tomar agua de la llave, el caño o
la canilla. Porque el cloro simplemente no sirve para liberarle de
contaminaciones, sino que además la contamina aún más (¿o usted se tomaría un vasito
de cloro al seco?). Al revés, si usted va a otro país como Brasil, Bolivia,
Perú o Uganda, ¿tomaría agua del respectivo sistema de agua potable? Y aunque
fura Estados Unidos u Holanda, la respuesta debería seguir siendo no. ¿Por qué entonces
tomamos agua sin cocer directamente de nuestras llaves? La respuesta es inconsciencia
y desconocimiento del tema. Cuando usted hierve el agua además de eliminar los
patógenos que contiene también la libra de otras toxinas, la revive de alguna
manera.
Finalmente, con Varinia y Zen
llevamos 2 años sin consumir agua cruda y se puede. Tenemos unas botellas de
vidrio resistentes donde ponemos directamente el agua hirviendo, la dejamos
enfriar y la bebemos.
2. A nivel Emocional. El agua es muy
permeable a las vibraciones. Nuestras emociones son vibraciones también y las
expresamos más notoriamente al hablar. Si usted está peleando con un vaso de
agua en la mano y luego se la toma, va a beberse esa pelea y va a pasar parte
de su ser. Seguro que aunque no tenga bichos igual se enferma.
En nuestra sociedad, en general, el cuerpo emocional está muy atrofiado.
A raíz de nuestro trabajo de prácticas y terapias, con Varinia, comentamos cómo
la mayor parte de las personas se han quedado sólo con su cuerpo físico y
mental. La mente comanda las situaciones, las emociones se ocultan, se las dejar
ir o no se les da la relevancia que tienen. Somos mediadores, venimos a sentir
todas las emociones.
Cuando hablamos de emociones de vibración baja, nos
referimos a las cuales nos hacen sentir mal y conllevan una organización energética
de desorden. La esencia fundamental del
Cosmos es el Amor, nos toca experimentar esas emociones “densas”, recorrer ese
túnel oscuro que nos presentas y salir de ahí, al descomponer estas emociones,
en sus componentes básicos y luego rearmar para vibrar de nuevo en amor.
Son como
una lana desordenada, que empezamos a desenredar de apoco, para después armar
un ovillo armónico nuevo. Si no enfrentamos las situaciones emocionales, parte
de nuestro ser queda olvidado en ese túnel que les hablaba y en algún momento
nos pasa la cuenta.
Bien, con mucho respeto, a las personas enfermas y en especial a los
bebés, les recuerdo que cualquier enfermedad es el efecto de una emoción mal
canalizada. Podemos estar tomando agua contaminada y dichosos y no nos
enfermaremos (como en el hospital muchas personas que atienden a los enfermos
no contraen esas enfermedades y otros sí).
Por otro lado, podemos beber el agua
más prístina y si llevamos con nosotros conflictos sin solución, peleas
recurrentes y nos hacemos los locos con lo que sentimos, seguro que nos vamos a
enfermar tarde o temprano.
A lo que voy, la intoxicación es real y existe, además hay que resolver
esos conflictos que hicieron enfermarse a esas personas y no a otras. Los
adultos, redescubrir su cuerpo emocional, conocerlo y asimilarlo; expresar las
emociones y decidir de una vez lo que hay que resolver. En el caso de los bebes
y los niños y niñas, es su entorno, el tipo de educación del ejemplo que les
están dando, quizá simplemente la ausencia del papá o la mamá, o el adulto
significativo, o porque trabaje por turno o porque está peleado por esta nimiedad
o cualquier “niñería”.
3. A nivel social. La solución no es
comprar agua. Sí, es rico y sano tomar un agua envasada en la fuente con toda
esa energía natural. Sin embrago, hay que adecuarse al mundo que vivimos y
empezar a hervir el agua de forma permanente. Sin ir más lejos, más al norte de
Chile usted encuentra ciudades en donde a nadie se le ocurre tomarse un vaso de
agua de la llave. Olvídelo. Cambie. Agradezca que aquí en Ovalle todavía
podemos hervirla. Y que queda.
4. A nivel energético. Es curioso y
hasta chistoso lo que pasa. El espíritu siempre tiene muy buen humor y muchas
veces, hundidos en nuestra mente, no le vemos la gracia. Estamos con una sequía
bastante extrema, desde 1987 que no llueve descomunalmente. Las mineras
rompiendo los cerros, los mono-cultivos haciendo
pozos cada vez más profundos. O sea, hay poca agua y contaminada más encima.
Súmele que para construir un centro comercial en pleno paseo peatonal con
Aristía, al excavar para hacer estacionamientos subterráneos, se encontraron
con una napa de agua, mucha agua. El municipio rechazo la idea de la
constructora de venderle esa agua para algún uso. ¿Y qué paso? Se instaló una
manguera gruesa y larga que recorre una cuadra completa para botar simplemente
esa agua (es harta y, desde hace varios meses, se puede escuchar como cae en la
esquina de Coquimbo y Vicuña Mackenna). Y nos tenemos que enfermar colectivamente
para que como ciudad veamos la importancia del agua, es básica. Y hay que
agradecer que aún nos queda.
Después de todo somos 2 tercios de agua.
Recuerde:
Tome mucha agua, varios litros al día.
Las bebidas gaseosas no son agua, son venenos, no califican
como agua.
No se estrese consiguiendo botellas que luego va a tirar por
ahí ensuciando nuestro planeta, ocupe tetera y dese el tiempo de hervirla verá
que le queda mejor y se siente de otra forma.