jueves, 5 de septiembre de 2013

Las lecciones del Agua en Ovalle.

Con todo el pánico colectivo y el sufrimiento de las personas intoxicadas, más allá de echarle la culpa a un patógeno específico, hay varias lecciones de este episodio que debemos tener en cuenta.

Caminando a hacer clases de yoga, paso al anochecer y me encuentro con un camión (casi vacío ya) vendiendo directamente a una fila de hombres agua embotellada. Y es que esa fue la solución ovallina comprar agua. Y como cotidianamente muy poca gente toma agua y menos mineral sin gas, el stock de los supermercados ya se había agotado temprano.


Ante este escenario, les escribo algunas de las reflexiones que compartí luego en la clase.

1.     A nivel físico. El agua de la llave hace mucho tiempo que no es conducida en cañerías de cobre, que era lo que antiguamente la mantenía es ese estado de potable que quiere decir sin virus ni bacterias. Las cañerías de pvc no hacen este efecto, solo el cobre y ya no se ocupa porque lo preferimos exportar a China (es otro tema).

¿Se ha fijado que cuando vienen artistas al Festival de Viña o a otro evento y muestran cómo los atienden, siempre hay botellas de agua embotellada? Si usted conversa con algún turista extranjero averiguará que antes del entrar al país y a cualquier otro, le recomiendan no tomar agua de la llave, el caño o la canilla. Porque el cloro simplemente no sirve para liberarle de contaminaciones, sino que además la contamina aún más (¿o usted se tomaría un vasito de cloro al seco?). Al revés, si usted va a otro país como Brasil, Bolivia, Perú o Uganda, ¿tomaría agua del respectivo sistema de agua potable? Y aunque fura Estados Unidos u Holanda, la respuesta debería seguir siendo no. ¿Por qué entonces tomamos agua sin cocer directamente de nuestras llaves? La respuesta es inconsciencia y desconocimiento del tema. Cuando usted hierve el agua además de eliminar los patógenos que contiene también la libra de otras toxinas, la revive de alguna manera.

Finalmente,  con Varinia y Zen llevamos 2 años sin consumir agua cruda y se puede. Tenemos unas botellas de vidrio resistentes donde ponemos directamente el agua hirviendo, la dejamos enfriar y la bebemos.

2.     A nivel Emocional. El agua es muy permeable a las vibraciones. Nuestras emociones son vibraciones también y las expresamos más notoriamente al hablar. Si usted está peleando con un vaso de agua en la mano y luego se la toma, va a beberse esa pelea y va a pasar parte de su ser. Seguro que aunque no tenga bichos igual se enferma.

En nuestra sociedad, en general, el cuerpo emocional está muy atrofiado. A raíz de nuestro trabajo de prácticas y terapias, con Varinia, comentamos cómo la mayor parte de las personas se han quedado sólo con su cuerpo físico y mental. La mente comanda las situaciones, las emociones se ocultan, se las dejar ir o no se les da la relevancia que tienen. Somos mediadores, venimos a sentir todas las emociones. 

Cuando hablamos de emociones de vibración baja, nos referimos a las cuales nos hacen sentir mal y conllevan una organización energética de desorden. La esencia fundamental del Cosmos es el Amor, nos toca experimentar esas emociones “densas”, recorrer ese túnel oscuro que nos presentas y salir de ahí, al descomponer estas emociones, en sus componentes básicos y luego rearmar para vibrar de nuevo en amor. 

Son como una lana desordenada, que empezamos a desenredar de apoco, para después armar un ovillo armónico nuevo. Si no enfrentamos las situaciones emocionales, parte de nuestro ser queda olvidado en ese túnel que les hablaba y en algún momento nos pasa la cuenta.

Bien, con mucho respeto, a las personas enfermas y en especial a los bebés, les recuerdo que cualquier enfermedad es el efecto de una emoción mal canalizada. Podemos estar tomando agua contaminada y dichosos y no nos enfermaremos (como en el hospital muchas personas que atienden a los enfermos no contraen esas enfermedades y otros sí). 

Por otro lado, podemos beber el agua más prístina y si llevamos con nosotros conflictos sin solución, peleas recurrentes y nos hacemos los locos con lo que sentimos, seguro que nos vamos a enfermar tarde o temprano.

A lo que voy, la intoxicación es real y existe, además hay que resolver esos conflictos que hicieron enfermarse a esas personas y no a otras. Los adultos, redescubrir su cuerpo emocional, conocerlo y asimilarlo; expresar las emociones y decidir de una vez lo que hay que resolver. En el caso de los bebes y los niños y niñas, es su entorno, el tipo de educación del ejemplo que les están dando, quizá simplemente la ausencia del papá o la mamá, o el adulto significativo, o porque trabaje por turno o porque está peleado por esta nimiedad o cualquier “niñería”.

3.     A nivel social. La solución no es comprar agua. Sí, es rico y sano tomar un agua envasada en la fuente con toda esa energía natural. Sin embrago, hay que adecuarse al mundo que vivimos y empezar a hervir el agua de forma permanente. Sin ir más lejos, más al norte de Chile usted encuentra ciudades en donde a nadie se le ocurre tomarse un vaso de agua de la llave. Olvídelo. Cambie. Agradezca que aquí en Ovalle todavía podemos hervirla. Y que queda.

4.     A nivel energético. Es curioso y hasta chistoso lo que pasa. El espíritu siempre tiene muy buen humor y muchas veces, hundidos en nuestra mente, no le vemos la gracia. Estamos con una sequía bastante extrema, desde 1987 que no llueve descomunalmente. Las mineras rompiendo los cerros, los mono-cultivos  haciendo pozos cada vez más profundos. O sea, hay poca agua y contaminada más encima.

     Súmele que para construir un centro comercial en pleno paseo peatonal con Aristía, al excavar para hacer estacionamientos subterráneos, se encontraron con una napa de agua, mucha agua. El municipio rechazo la idea de la constructora de venderle esa agua para algún uso. ¿Y qué paso? Se instaló una manguera gruesa y larga que recorre una cuadra completa para botar simplemente esa agua (es harta y, desde hace varios meses, se puede escuchar como cae en la esquina de Coquimbo y Vicuña Mackenna). Y nos tenemos que enfermar colectivamente para que como ciudad veamos la importancia del agua, es básica. Y hay que agradecer que aún nos queda.

Después de todo somos 2 tercios de agua.

Recuerde:

Tome mucha agua, varios litros al día.

Las bebidas gaseosas no son agua, son venenos, no califican como agua.

No se estrese consiguiendo botellas que luego va a tirar por ahí ensuciando nuestro planeta, ocupe tetera y dese el tiempo de hervirla verá que le queda mejor y se siente de otra forma.



1 comentario:

  1. Agregar que el cocer el agua no le saca los metales pesados u otros contaminantes minerales, por lo que debemos filtrar el agua "potable" además...
    José Estrella

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